Por Manuel Enríquez, sígueme en Twitter
Cuentan que en Pozuelo un día,
un alcalde
tan sólo y mísero estaba,
que tan solo se alegraba,
cuando el cerebro de Gürtel,
Luis Granados,
le invitaba
a los viajes que gozaba
a gastos todos pagados,
sin pudor,
como cualquier senador,
o cualquier diputado
que viajan gratis total
a cuenta de papá Estado.



