Cómo hacer la escaleta de tu novela: ventajas y elaboración

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Una correcta organización es la clave fundamental que todo escritor necesita. Los cimientos de una obra literaria se forman con la previa organización del autor para cumplir los tiempos (que se proponga él o que le proponga una imprenta), superar las épocas de bloqueo y continuar con soltura y pasión su obra literaria hasta culminarla. Por eso, si eres escritor y no conoces la palabra escaleta, este artículo te ayudará a solucionar muchos aspectos organizativos y orientarte cómodamente.

La escaleta es una herramienta organizativa que permite construir desde cero las partes de una obra literaria como una guía orientativa. Además los escritores que utilizan la escaleta como herramienta de trabajo coinciden en que al mejorar su organización, han agilizado su labor de escribir, por lo que te permitirá terminar tu obra más rápida y correctamente que en ausencia de escaleta. Gracias a este recurso no perderás el tiempo en los momentos de menos creatividad; la escaleta te ayuda a concretar y a recrearte en el texto cuando sea necesario.

Como en todas las profesiones creativas, la calidad y dominio de las letras del autor es esencial para conseguir una obra con clase. La escaleta cumple una función relevante en utilidad, pero no soluciona todos los problemas del escritor, aunque elabores una correcta escaleta, tu obra literaria no se escribirá sola, el esfuerzo y dedicación que pongas en redactar tu obra marcará la diferencia. Sin embargo, si tu compromiso con la escritura es verdadero, ten presente que gracias a la escaleta tu historia estará finalizada en mayor brevedad, agilidad y calidad.

Sabemos que escribir es una labor complicada y que en ocasiones por mucha pasión que tengamos nos cuesta encontrar la historia que encaje a la perfección con nuestra idea inicial, por eso, en nuestro blog de viveLibro, procuramos darte facilidades diariamente para que tu profesión sea más sencilla y más amena.

La escaleta es la guía de tu obra literaria.

La escaleta es un texto estructural o guión que el escritor debe seguir. Consiste en un resumen de mayor extensión en el que el argumento viene con un cierto nivel de detalle y profundiza en la narración, que debe estar dividido en bloques, capítulos o escenas. Todo lo contrario al storyline, ya que necesitamos un esquema detallado que posteriormente completaremos profundizando en los puntos más relevantes e intensos.

Una de las principales ventajas que nos aporta redactar una escaleta, es que permite pasar a la fase de redacción con garantías de que no se cometerán errores en el argumento, estructurales o en la personalidad de los personajes. Al obtener un guión sobre el que basarte la fase de escritura se verá más favorecido ya que fluirán las ideas que completan el hilo argumental de una obra literaria, es decir, los detalles.

La escaleta ayuda a centrarse y conocer la estructura de tu obra. Cuando divides en bloques, sabes que parte debes introducir en cada parte de la obra, lo que te permite ser innovador y no repetir en diferentes partes de la obra la misma idea. Gracias a la escaleta observas cómo avanza la obra y  evitas errores.

Existen dos tipos de escaletas para armar la historia, por un lado la escaleta técnica y por otro lado la escaleta literaria.

Escaleta técnica

La escaleta técnica es una guía que se completa con la ubicación, los personajes y otros elementos, pero no profundiza en el argumento de la historia. Es un esquema muy general ideal para los autores que necesitan observar cada momento de la historia. Esta escaleta suele ser la ideal cuando la historia posee muchos personajes, se encuentra en diferentes escenas, los personajes viajan de un lado para otro… por esta razón el autor necesita poseer controlados todos los personajes y los lugares donde se encuentran o se encontrarán en cada momento del capítulo. Así como los puntos fundamentales. Imagina tener que redactar una historia como Juego de Tronos, en la que hay diferentes espacios, personajes y elementos. Es ideal que poseas una escaleta técnica.

Aunque no profundices en el argumento debes incluir que deseas que suceda en ese capítulo, es decir, cuál va a ser la clave de ese capítulo, que va a suceder principalmente o qué lo va a caracterizar. No te sirve de nada tener claros los espacios y los personajes si no les das una función dentro de la historia. Añade solo una idea general, aunque creas que no es la definitiva, introdúcela en la escaleta, posteriormente durante la redacción ya dedicará tiempo a profundizar más en el hilo argumental.

Escaleta literaria

Si la anterior era más técnica para identificar los elementos sin tener claro el argumento, esta escaleta es todo lo contrario. Es la fase previa para lanzarse a redactar teniendo claras todas las partes de la novela. El autor sabe en todo momento que va a suceder en su historia, cuál es el argumento y el orden de la historia. Es ideal para una obra narrativa lineal.

Los aspectos que debes introducir son argumentales, dejar muy claro que va a suceder en cada capítulo, es menos importante decidir qué va a suceder en cada página con los personajes o los lugares donde se encuentren, pero es recomendable que si tienes clara las partes de la historia hagas el esfuerzo de introducir algunos detalles técnicos, ya que es favorecerte a ti mismo y quitarte trabajo posterior.

Cómo hacer una escaleta: puntos clave

Trabajar la escaleta es fundamental para agilizar el trabajo posterior. Por eso dedicar un tiempo y un cuidado adecuado a formar la escalera te servirá. Por eso el proceso e creación de la escaleta puedes hacerlo en varias fases para perfeccionar cada vez más la escaleta, es decir, el futuro esqueleto. No pienses que es tiempo perdido ya que es facilitar la redacción. El objetivo es rellenar cada vez más el esqueleto, hasta que llegues a lo que es la obra. Por eso te recomendamos ir de menos a más, crear una escaleta inicial muy básica con las ideas principales menos desarrolladas e ir ampliando esta escaleta.

Tienes dos opciones, ampliar la escaleta cada vez más dando varias rondas, o realizar una escaleta inicial y empezar el proceso de redacción. Lo recomendable es que hagas lo que facilite más el proceso creativo personal. Si con una escaleta básica e inicial es suficiente para lanzarte a escribir, adelante.

Con poseer una escaleta donde puedas acceder cuando tengas una duda estructural o argumental es suficiente para evitar los temidos errores que pueden perjudicar a la calidad de la obra.

Poseer dos escaletas para una misma novela es un muy buen consejo. Por una parte elaboras la escaleta argumental donde encontrarás las claves principales del argumento y el hilo conductor de la obra; por otra parte creas la escaleta técnica donde introduces los espacios que van a parecer, los personajes y sus idas y venidas. Cuando posees las dos escaletas lanzarte a la redacción es la tarea más sencilla, solo tendrás que limitarte a introducir detalles ya que, los aspectos más fundamentales ya los tienes registrados y solo deberás juntas las escaletas para obtener un obra literaria.

Una vez que poseas una escaleta, en la redacción no hay espacio para improvisaciones que afecten al hilo argumental. Variar el hilo argumental con algún detalle que perjudique la escaleta puede ser un error grave que puede costarte la calidad de la obra. Es posible que recuerdes a la perfección cada cambio y no comentas errores pero no deberías jugártela. Cada cambio que introduzcas y se salga de la guía que has marcado en la escaleta, deberás introducirlo en el esqueleto y volver a elaborar una escaleta acorde a esos cambios.

La escaleta se escribe de manera funcional: en tercera persona, con los verbos en presente. Los personajes no deben contener diálogos ni descripciones detalladas (a no ser que elabores una escaleta técnica o necesites tener claro un personaje porque afecta al hilo argumental). Tampoco debes introducir palabras excesivamente concretas que te impidan modificar la estructura y adaptar tu obra a otro público objetivo.

La escaleta permite lograr un ritmo adecuado y una buena progresión de la tensión dramática y el suspense. Así evitaremos ser pausados durante demasiados capítulos y aplicar mucha intensidad en pocas hojas. Juega con las escenas que componen tu escaleta, prueba aplicar cambios o modificaciones para detectar que ralentiza el ritmo del relato. Las que sean demasiado lentas puedes fusionarlas. El clímax de la narración debe encajar con cada escena.

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