Fernando Sancho: “No es fácil desnudar el pensamiento”

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Fernando Sancho de la Fuente se estrena con viveLibro con su libro 100 cafés y 2000 paracetamoles, un libro en el que nuestro autor recoge y analiza desde el humor y también desde un tono irónico las cosas más cotidianas de la vida, como él mismo asegura desde una noticia hasta “una frase que alguien me dijo, Un error que cometí, mi cobardía y mi valentía”, una forma terapéutica de sacar todo lo que tiene dentro  que quizá pueda servir de terapia a los lectores.

A continuación, os dejamos con la entrevista completa a Fernando donde nos explica algunos detalles de todo el proceso de escritura de su libro y lo que descubriremos entre sus páginas.

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viveLibro (V): Fernando, ¿cómo surge la idea de escribir 100 cafés y 2000 paracetamoles y publicarla con viveLibro?
Fernando Sancho (FS): Más que la idea de escribir, fue la idea de publicar. Escribo habitualmente como medida terapéutica. Mi “terapia”. Un buen amigo, Carlos (autor del prólogo del libro), me convenció de que publicar los textos que escribía en las redes sociales sería una buena excusa para reunirnos más a menudo. Quedar a comer, hablar, mantener nuestra amistad. Y ahí surgió todo.

V: ¿Qué van a encontrar los lectores en 100 cafés y 2000 paracetamoles?
FS: Van a encontrar reflexiones. Van a encontrar alegrías, tristezas. Memoria, añoranza.
Como os decía, es una forma terapéutica de sacar fuera todo aquello que siento, pienso y opino. Mi manera de darme fuerza, impulso. Un diario del alma. Sí, me parece una buena definición.

V: Para escribir tu libro ¿te has basado en tu visión personal sobre la política y la economía? ¿predomina algún tono en tu obra (humorístico, sobrio…)?
FS: Efectivamente es mi visión. No solo de la política y la economía, o mejor, de lo cotidiano, sino también de la decepción, de la perdida, del logro, del optimismo… De todo aquello que tú mismo puedes sentir durante esos minutos al amanecer, en los que la casa aún está en silencio y un café o un Paracetamol, te ayudan a empezar el día. El tono, (risas), eso es otra cosa. Indignado, irónico, triste, alegre, optimista, cansado. ¿Cómo te sientes tú, ante un desahucio?  ¿Qué sientes cuando fallece alguien muy querido? ¿Cómo expresar el orgullo de un logro?… Lo saco, lo escribo e intento transmitirlo.

V: ¿Podríamos decir que 100 cafés y 2000 paracetamoles es un diario sobre los asuntos políticos y económicos de la actualidad que le llaman la atención?
FS: Es todo lo cotidiano. Es mi vida. Mi vecino que pasea incansable. Mis amigos, mis seres queridos. Todo lo cotidiano. Una frase que alguien me dijo. Un error que cometí. Una noticia. Mi cobardía y mi valentía. Tal cual soy y siento.

V: ¿Qué ha sido lo más complicado y lo más sencillo a la hora de escribir 100 cafés y 2000 paracetamoles?
FS: Uf, no es fácil desnudar el pensamiento, Confesarse. No escribo realmente para quien me lee. Es un acto egoísta. Escribo para mí… Aunque al publicarlo, he tenido que hacer un ejercicio que no me había planteado. Ponerme al otro lado, eso me bloqueó durante unos días. “Me iban a leer», no sería un post que al cabo de unas horas dejaría su lugar a otro. El bloqueo, no duró mucho. La terapia sigue cada día.

V: ¿Qué problema económico o figura política te ha inspirado más al crear tu libro?
FS: Todo aquello que me llama la atención o me remueve por dentro, para bien o para mal. Algunos seguidores, ya conocen a muchos de “Mis personajes”. Mariano, Mariló, Donald (el pato no, el otro)… etc. La vida. Lo que me pasa. Mis hijas. Mi trabajo. Levantarme pronto. El café.

Ahora, en base a todo esto, quiero comenzar un movimiento que he denominado #contraTUpobreza. Un lobby para platear ideas y proyectos dirigidos a los más desfavorecidos. Hay que seguir haciendo cosas. Pararse, es morir un poco.

V: ¿Por qué elegiste este título para tu obra?

FS: Son 100 textos escritos entre 2013 y 2018. Siempre escritos al amanecer, con uno o varios cafés y en más de una ocasión, con algún Paracetamol. El café, un estimulante para afrontar ese amanecer. Paracetamol, un analgésico…. ¡Vaya! Qué casualidad, también para afrontar el amanecer.

V: ¿Qué le dirías a los lectores para que se llevaran 100 cafés y 2000 paracetamoles a casa?
FS: Todos, deberíamos escribir. Todos, deberíamos leer. Debatir, opinar, reflexionar. En algún sitio del libro, lo digo: «Escribe, escribe, para que la locura no te pueda y todo, algún día, sea posible» Es mi terapia. Tal vez a ti, lector, te pueda servir.

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