Cómo usar distintos tipos de párrafo a la hora de redactar un texto

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Empecemos por el principio: ¿qué es un párrafo y por qué es tan importante su correcto uso?

El párrafo es el componente fundamental del texto. Está formado por una oración o un conjunto de oraciones coherentes y unidas entre sí (gracias a nexos y conectores). Es decir, lo que constituye un párrafo es la unidad y la coherencia de ideas. 

Puede darse el caso de que un párrafo esté formado por una sola frase porque constituye en sí misma una idea. O puede ser un párrafo con varias frases con una ‘idea conductora’. Todo depende del estilo, el tono y la idea que el escritor quiera transmitir en ese párrafo. Esta unidad organiza el discurso y, según cómo se utilice, ayudará o no a la comprensión del texto.

Dentro de un párrafo, pueden identificarse distintas clases de oraciones según su jerarquía o su función. La oración principal es aquella que marca el sentido del párrafo y de la cual dependen otras oraciones, las oraciones secundarias.

Uno de las características principales del párrafo es la coherencia que deben tener todas sus partes: debe existir un hilo conductor entre las oraciones, un tema central alrededor del cual giren los demás mensajes, de manera que el párrafo se identifique claramente como una unidad lógica y con el suficiente contenido como para ser comprendido por el lector.

Tras esta introducción lingüística, una vez explicado el concepto de párrafo, ya podemos entrar a profundizar en las diferentes tipologías. 

¿Qué tipos de párrafo existen?

 Los párrafos pueden clasificarse según diferentes características: su contenido, su ubicación en el texto o su estructura lógica.

Según su CONTENIDO, los párrafos pueden ser:

  • Argumentativo: Su característica principal es presentar una idea para convencer al lector de aquello que se afirma. Es decir, en un párrafo argumentativo se presenta un punto de vista, una perspectiva u opinión sobre un tema o una idea, y proporciona evidencia de este punto (respaldando así su opinión con hechos).

La evidencia para probar esta opinión puede incluir razones, experiencia personal, estadísticas, hechos confirmados o/e investigación experta.

  • Conceptual (o de definición): El párrafo conceptual se caracteriza por definir y precisar el significado de un término. Ayuda a contextualizar y a orientar al lector cuando se va a hablar en el texto sobre estos términos. Sin estos párrafos explicativos, el lector no podría entender completamente las ideas del texto (un ejemplo de ello es el párrafo inicial de este artículo, en el que se expone la definición literal de ‘párrafo’).
  • Cronológico: los párrafos cronológicos son aquellos párrafos que refieren la sucesión temporal de un evento.
  • De enumeración: estos párrafos tienen como característica principal una frase organizadora que ayuda al lector indicando la ordenación del texto. Esta frase puede ir antepuesta o pospuesta a un inventario de propiedades que se refieren a un mismo objeto, idea o hecho.
  • Descriptivo: el párrafo descriptivo, como su propio nombre indica, describe el objeto, persona, idea o situación de la que se va a hablar. Cuando se hace una descripción, el autor deberá seguir cierto orden lógico: ir de lo general a lo particular, de lo externo a lo interno; si se tratara de un proceso temporal, se puede ir del pasado al presente, por pasos, etc.

Este tipo de párrafo permite, por medio de las letras, acercar al lector a realidades, objetos, personas y ambientes que nunca habían conocido. En ellos, generalmente, se utilizan numerosos adjetivos, usan la comparación para resaltar cualidades y dibujar una imagen mental al lector, y acuden a las emociones para vincular al lector con la descripción que se ofrece.

  • Expositivo: se encargan de aportar información sobre diversos sucesos sin incluir comentarios subjetivos. Su finalidad es la divulgación de los acontecimientos, de forma objetiva y sin intentar convencer al lector. En él abundan los datos concretos, sin exponer opiniones ni se transmiten emociones.
  • Explicativo: tiene como finalidad desarrollar o aclarar en profundidad el tema a tratar en el texto. Que el lector pueda entender claramente el tema del que se habla, es fundamental a la hora de que se enganche y siga leyendo.

Se utiliza para dar una información más amplia y detallada sobre el tema que se expone, esto para poder dar una mayor base al hecho al que se refiere el emisor.

  • Narrativo: expone siguiendo un orden temporal de acontecimiento o de acciones. Un párrafo narrativo es el que cuenta una historia en un orden secuencial y/o cronología. Además, estos párrafos cuentan con los componentes necesarios para el desarrollo de la acción.

Aunque generalmente estos párrafos se utilizan en la ficción, también pueden encontrarse en todo tipo de texto al narrar un hecho o anécdota acontecida.

Por otro lado, los párrafos también pueden clasificarse según su UBICACIÓN en el texto:

  • Párrafo de apertura: Es el párrafo inicial, introductorio. En él, se introducirá el tema o idea principal que articula el texto. Es la carta de presentación al lector de aquello que se quiera contar, argumentar o exponer en el texto posterior. Se presenta el problema, se plantea la tesis, se atrae el interés del lector.Los párrafos introductorios pueden ser de 4 tipos:
    Síntesis: se resumen en un párrafo todo el texto posterior, extrayendo una o dos ideas principales.
    Cita: es muy recurrente utilizar alguna cita de algún personaje relevante, siempre y cuando tenga relación (la cita o el autor) con el tema a tratar.
    Anécdota: puede servir como anzuelo para el lector y/o para ponerle en antecedentes sobre el tema a tratar.
    Cuestiones/preguntas: se plantea la tesis realizando preguntas que se irán resolviendo a lo largo del texto.
  • Párrafo de transición: tienen como principal objetivo cambiar de tema, trasladar al lector desde una idea hacia otra de forma hilada, fluida y coherente. Para realizar estos ‘enganches’ de manera natural, los párrafos de transición deberán incluir conectores y nexos (como ‘en consecuencia’, ‘sin embargo’, ‘por todo ello’, ‘primeramente’, ‘en resumen’…).
  • Párrafo de cierre: se utiliza para resumir y recuperar las ideas principales del texto, y dejar de forma clara una idea final en la mente del lector. Redondea el texto, dándole un sentido global. A veces puede ofrecer conclusiones en torno al tema tratado, ofrecer sugerencias o motivar al lector para unirse a las ideas defendidas por el autor.

    Cómo usar los tipos de párrafo correctamente

Una vez expuestos todos los tipos de párrafos, nos centraremos en cuál de ellos utilizar y con qué intención según el tipo de texto: no es lo mismo un texto argumentativo, uno expositivo o uno narrativo.

Probablemente un texto expositivo cuente con numerosos párrafos conceptuales; sin embargo, un texto narrativo integrará más párrafos descriptivos, cronológicos o narrativos (propiamente dichos). El texto argumentativo (como los ensayos, textos académicos o textos periodísticos), a su vez, incluirá numerosos párrafos argumentativos (para aportar razones), párrafos de enumeración o descriptivos.

Para usar cada tipo de párrafo correctamente tienes que tener en cuenta, por encima de todo, en primer lugar qué ideas quieres plantear en el texto en general; y después, específicamente en cada párrafo. Una vez tengas tus ideas estructuradas, los párrafos los utilizarás fluidamente según la intencionalidad (describir, dar razones, narrar un hecho, definir un término, etc) y la estructura general del texto (introducción, nudo, desenlace; introducción, exposición de argumentos, conclusión; etc.)

Es también importante que nos fijemos en los tiempos verbales a la hora de escribir nuestros diferentes párrafos. Así como en los párrafos narrativos se tiene mayor libertad artística para utilizar todo tipo de personas y tiempos verbales, en los párrafos expositivos, por ejemplo, solo se utiliza el tiempo presente del modo indicativo, para no aportar sesgos subjetivos a las ideas expuestas.

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