La importancia de los escenarios para tu historia

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Para escribir un libro, una novela o un cuento, el cauce principal con el que todo autor debe contar (de forma imprescindible) es una gran idea para desarrollar la historia. Una idea innovadora, que enganche y con la cual escribir miles de páginas de un libro. Pero debes tener en cuenta que la historia que decidas contar, condiciona el lugar y el espacio donde vas a situar a tus personajes.

Debe existir un equilibrio y concordancia para garantizar la calidad de tu obra y sobre todo tu credibilidad como escritor. Por tanto cada detalle importa, y en este caso, vamos a dedicar este post de vivelibro en centrar nuestra atención a la importancia de la ubicación espacial de la historia. No es una tarea sencilla decidir cómo va a ser el lugar o lugares de tu historia. Al igual que crear a los personajes, crear dicho lugar requiere de detenimiento por parte del autor. Ten en cuenta que en algún momento de la narración vas a disponerte a desarrollar descripciones del espacio, y debes tener muy claro cómo va a ser para no cometer errores.

Los lectores agradecerán que estos lugares posean una magia especial, ya sea para bien o para mal, debes ubicar tus relatos en un mundo (real o imaginario) cuidado y acorde con la historia, el argumento, los personajes y la época en la que te sitúas.

Crea una imagen mental detallada y plasmarla en el papel

Lo primero es lo primero: crear en nuestra imaginación una imagen de cómo va a ser ese lugar. Utiliza el papel en blanco para escribir todos los detalles del lugar, es importante que no olvides apuntar las descripciones más concretas y los detalles más pequeños. El lector es capaz de recordar cada detalle y se preguntará por qué has olvidado ese detalle que él sí recuerda, localizará el fallo y encontrará esta falta como un error dentro de la narración. En caso de que te guste la perfección y tengas habilidad con el lápiz puedes dibujarlo, a veces la memoria visual es más efectiva y te ayudará a recordar fácilmente.

Los libros que no poseen ilustraciones hacen que cuando leemos imaginemos los personajes o el lugar de una manera determinada, y difícilmente dos personas la imaginan igual con detalle. Pero las descripciones ayudan a establecer unas características comunes e imaginar algo fuera de la descripción que te detalla un libro es un ejercicio excesivo del lector. Los matices pueden ser muy detallados o simplemente pequeñas pinceladas, es tu decisión. Pero también debes seguir una línea coherente; no puedes dedicar hojas y extensas descripciones a un protagonista y al otro no (en caso de que sea el personaje secundario si tiene sentido dedicar menos tiempo en su descripción en comparación con el protagonista).

Si es necesario, documéntate con la realidad

Imagina que estás leyendo un libro histórico sobre la Edad Media y de repente aparece una ciudad que se formó posteriormente, errores de este nivel sacan a los lectores de contexto, además de visibilizar que no has dedicado un tiempo a documentarte sobre la época, el lugar, la ciudad y pierdes toda credibilidad. Quizás al ser descripciones tan detalladas no te parezca importante e incluso creas que los lectores no van a darse cuenta, pero no es así. No conoces el perfil del lector, no conoces su formación ni sus conocimientos, por tanto debes cuidar cada detalle.

Recuerda que muchas personas adquieren conocimientos nuevos a través de tus libros, por lo que suma importancia la documentación previa. Tus lectores tomaran como cierto todos los hecho históricos que afirmes.

Elección del lugar

De nuevo queremos incidir en la concordancia entre el lugar, los personajes, la época y qué va a ocurrir. Todo debe estar relacionado para crear coherencia entre todos los elementos de la narración.

La narración será mejor comprendida si los lectores logran situarse. Vivimos en un mundo donde estamos acostumbrados a relacionar los hechos que ocurren con el lugar en el que ocurren, es paradójico pero es la realidad. La gravedad de una situación aumenta dependiendo del lugar donde se produzca. El espacio físico tiene que enfatizar de algún modo la situación de lo que se está narrando en el relato.

Pero ¿cómo sabes si el lugar que has elegido es correcto y capaz de completar el hilo de la narración? Te aconsejamos que cuentes con la ayuda de un lector cero que te aporte el punto de vista crítico objetivo desde fuera. También puedes elegirlo tú mismo poniéndote en el lugar del lector. Crea distintos lugares y prueba a ubicar la narración en cada uno de ellos ¿cuál de estos lugares es más acertado? ¿En cuál descubre más los sentimientos del personaje? ¿Cuál aporta más gravedad al hecho que estás narrando? Puedes hacerte numerosas preguntas, responderlas y crear el entorno adecuado con cada una de las respuestas a las cuestiones.

Tipos de lugares donde ubicar tus relatos

En función de lo que quieras contar debes elegir un espacio u otro, por suerte tienes muchas opciones y puedes decidir en cuál de ellos se ubica mejor la narración.

Lugares reales, conocidos y populares

Situar el relato en un lugar real y conocido facilita la credibilidad y coherencia del conjunto narrativo, eso sí, recuerda la concordancia entre personajes y época. En caso de que elijas este tipo de lugar para ubicar la narración, estás obligado a documentarte o tener un conocimiento previo y profundo sobre el lugar.

Es probable que muchos escritores antes que tú hayan usado lugares muy populares para ubicar su narración, por ejemplo ciudades como Nueva York, Los ángeles, París, Londres… ¡y esto puede serte de gran ayuda! Lee estas obras y descubre qué ventajas tuvo para su narración ubicarlas en cada lugar. Cuando lees una obra para absorber conocimientos y no por simple placer de lectura, puedes encontrar características que en principio, pasaron desapercibidas pero son necesarias  para comprender el relato.

Lugares irreales o mágicos

Situar el relato en un lugar irreal requiere un esfuerzo extra por parte del autor, debes crear un lugar desde cero con características que en principio son imposibles en el mundo en el que vivimos, pero en la narración son completamente justificables. El lugar que inventes debe ser verosímil aunque sea mágico, los lectores deben creérsela existencia de este lugar y las criaturas que habitan en el mismo, así como los poderes de los personajes, sus costumbres, cualidades etc. Si decides ubicar tu relato en un lugar que inventes, también debes hacer un esfuerzo de documentación, apuntar todos los detalles y no perder de vista ninguna mágica característica. Este lugar es tuyo, te pertenece y te define, cuídalo porque dice mucho de ti en la narración. Si creas en el lector ilusión y respeto por el lugar que has inventado, aunque el lector sabe que es imposible, lo tomará como real y cierto y lo amará profundamente.

También es posible que ubiques tu relato en un lugar irreal que ya ha sido creado por otro autor. En este caso la documentación es también imprescindible. Este tipo de espacios, aunque son imaginarios, el lector los ha asumido como reales, conoce todas sus características y lo que define a los personajes y el lugar en sí.

Lugares genéricos

Tanto en un mundo real como en un mundo imaginario, puedes ubicar alguna parte de la narración en un lugar genérico que todos conocen como podría ser la playa, la montaña, el campo, la ciudad… sin dar excesivas explicaciones. Cada lector se imaginara en su mente cómo es ese lugar, porque ya tenemos asumido una idea previa sobre lo que caracteriza ese sitio concreto.

Espacios cerrados

Los espacios cerrados pueden ser genéricos, reales o inventados, pero se caracterizan por estar entre paredes, es decir, no están al aire libre. Pueden ser lugares públicos como museos, cines, restaurantes… lugares privados como una casa, una empresa… y también pueden ser ascensores, coches, vagones etc. Tienes infinitas opciones y puedes elegir el lugar que más te guste para justificar lo que ocurre en ese momento en la narración.

Espacios abiertos

En este caso también pueden ser genéricos, reales o inventados pero se caracterizan por estar al aire libre. Puede ser una ciudad concreta, una playa, una montaña, un parque, el patio de una casa… cualquier opción es válida si está justificada y bien definida.

 

Presta atención a cada detalle, cuida el lugar y publica tu relato con viveLibro

Ahora que ya sabes la importancia de cuidar cada detalle de la ubicación y de establecer cierta concordancia, recuerda que debes esforzarte y dedicar tiempo, un periodo y análisis de cada lugar que selecciones. Gracias a este esfuerzo tu obra literario estará dotada de calidad y credibilidad que los lectores valoran y admiran.

Recuerda que En vivelibro también te ayudamos en todo el proceso de producción de tu proyecto literario para que la experiencia de escritura sea relajada y placentera. Tú limítate a crear y escribir nosotros nos ocupamos del resto. Ponemos a tu disposición nuestro equipo editorial. Haznos saber cuál es tu objetivo y tus propósitos con tu obra, a partir de ahí trataremos contigo qué servicios editoriales son los que mejor se adaptan a ti. Queremos ayudarte a cumplir tu sueño y publicar tu obra.

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